Decidir y hacer son dos cosas que no se pueden hacer simultáneas, corres el riesgo de quedar sin saber que hacer por decidir demasiado rápido.
Cabe mencionar que el que no se arrepiente de lo decidido, muchas veces en un futuro llega a recordar más de dos veces su decisión; nunca se olvida una decisión si hay consecuencias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario